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Deportes

Diego Armando Maradona en Napoli: se cumplen 42 años de su debut en la Serie A

Hace 42 años, Diego Armando Maradona debutaba oficialmente con Napoli en la Serie A. El 16 de septiembre de 1984, el futbolista argentino salió al campo del estadio Bentegodi con la emblemática camiseta número 10 para enfrentar a Hellas Verona. El resultado fue adverso, con una derrota por 3-1, pero aquel encuentro representó el punto de partida de una etapa que transformaría para siempre al club y a la ciudad.

La llegada del argentino había generado una expectativa extraordinaria. Dos meses antes, más de 70.000 personas se habían acercado al estadio San Paolo para darle la bienvenida a una figura que llegaba con la misión de cambiar el destino de un equipo acostumbrado a pelear en la parte baja de la tabla.

El comienzo de una historia inolvidable

Napoli atravesaba una etapa complicada y competía en un fútbol italiano dominado por las grandes instituciones del norte, como Juventus, Milan e Inter. La contratación de Maradona representó mucho más que la incorporación de una estrella mundial: para los napolitanos significaba la posibilidad de competir de igual a igual con los clubes más poderosos del país.

Con su talento, personalidad y zurda privilegiada, el argentino rápidamente se convirtió en el principal referente del equipo. Su figura trascendió los límites del campo de juego y comenzó a formar parte de la identidad de una ciudad que encontró en él un símbolo propio.

Los títulos de Maradona con Napoli

Durante sus siete temporadas en el club, Maradona protagonizó una de las etapas más exitosas de la historia del Napoli.

Dos títulos de Serie A, en 1987 y 1990.

Una Copa Italia.

Una Supercopa de Italia.

La Copa UEFA de 1989.

Aquellos logros significaron mucho más que trofeos para los hinchas. Napoli consiguió romper con la hegemonía de los grandes equipos del norte y alcanzó una dimensión internacional que hasta entonces parecía lejana.

Maradona terminó convirtiéndose en un emblema de la ciudad. Su nombre comenzó a aparecer en murales, camisetas, plazas y distintos rincones de Nápoles, mientras generaciones de hinchas construían un vínculo que todavía permanece vigente.