Histórico: un tenista recibió 24 años de suspensión por liderar una red de corrupción y amaño de partidos
La carrera de Stefan Milićević
La trayectoria del serbio contrasta con la magnitud del castigo. Nacido el 26 de abril de 1997 en Belgrado, alcanzó su mejor posición en el ranking mundial de la ATP en agosto de 2014, cuando llegó al puesto 1338. Su último partido oficial se disputó el 10 de junio de 2024, en un torneo de la ITF celebrado en Kuršumlijska Banja, Serbia.
A lo largo de su carrera profesional, acumuló apenas 4.858 dólares en premios, una cifra muy inferior a la multa que deberá afrontar. No obstante, su recorrido deportivo tuvo un capítulo destacado en Estados Unidos: entre 2016 y 2020 representó a la Universidad de Minnesota, donde registró 81 victorias y 39 derrotas en individuales.

Allí fue reconocido como Novato del Año de la región central por la Asociación Intercolegial de Tenis, recibió la distinción All-Big Ten de primera selección y llegó a ocupar el puesto 33 entre los mejores jugadores universitarios del país. Después de graduarse, trabajó como asistente de entrenador en la Universidad DePaul, en Chicago.
Las sanciones más duras de la historia del tenis
Si bien los 24 años de suspensión de Milićević representan una de las penas más extensas impuestas por corrupción en el tenis, no constituyen un récord absoluto. La ITIA ya había sancionado de por vida a jugadores como el francés Alexis Musialek, la eslovena Nastja Kolar, la estadounidense Alexandra Riley y el búlgaro Karen Khachatryan.
No obstante, cabe aclarar que la sanción al serbio si es la mayor de la historia que tiene una duración determinada. Anteriormente, esa marca era ostentada por el francés Quentin Folliot, quien a finales de 2025 había recibido 20 años de suspensión por 27 infracciones anticorrupción, con multas económicas incluidas.




