Luto en el boxeo nacional: falleció Jorge «Locomotora» Castro a los 59 años
Su personalidad frontal y su particular sentido del humor continuaron siendo parte de su identidad. En una de sus últimas apariciones, en el programa Ajá Las Pelotas, le preguntaron si había existido algún boxeador argentino mejor que él. Su respuesta reflejó la confianza que siempre tuvo en sí mismo: «Hubo muchos boxeadores, pero como yo… Roña Castro va a haber uno solo”.

Durante aquella charla también recordó a Alejandra «Locomotora» Oliveras, la excampeona mundial que murió en julio de 2025, a los 47 años. Al referirse a la huella que dejan quienes ya no están, Castro reflexionó: «Hoy en día queda el recuerdo”, antes de agregar: «Estamos de pasajeros acá«.
El compromiso solidario que marcó sus últimos años
Lejos del ring, una parte fundamental de la vida de Castro estuvo dedicada a ayudar a quienes atravesaban dificultades económicas. Su compromiso con los sectores más vulnerables tomó impulso durante la pandemia de Covid-19, cuando una iniciativa para alimentar a vecinos necesitados terminó convirtiéndose en una tarea solidaria sostenida en el tiempo.
El exboxeador había comprado un gimnasio en Temperley poco antes de las restricciones sanitarias y, ante la imposibilidad de abrirlo, decidió organizar una olla popular. Lo que inicialmente estaba pensado para unas 30 personas terminó convocando a más de 60. A partir de aquella experiencia, amplió su trabajo y comenzó a sostener comedores y merenderos en Lomas de Zamora, además de colaborar con otros espacios mediante la entrega de mercadería.

En el último tiempo se había instalado en Morón, donde impulsaba la apertura de un centro comunitario y buscaba ampliar la asistencia alimentaria. En octubre de 2025, había contado que la demanda ya no provenía únicamente de chicos. «Ahora no vienen los pibes, viene la gente grande, personas de 70 años que se ponen a llorar porque se jubilaron y no le alcanza la plata«, expresó al describir la situación de quienes acudían a los comedores.
Castro vinculaba esa tarea con las dificultades que había atravesado durante su infancia, una experiencia que, según explicó, lo llevó a comprometerse con quienes sufrían necesidades similares. «Yo pasé hambre, pasé frío, a mí no me lo puede contar ningún político, yo hago lo que deberían hacer ellos«, sostuvo en una entrevista.




