Stéfano Di Carlo hizo una fuerte autocrítica por el presente de River y confirmó cuándo se definirá el futuro de Ponzio
El presidente destacó la predisposición del ex mediocampista para asumir el desafío y valoró sus condiciones para conducir al equipo. «Vemos en él aptitud, calidad humana, conocimiento de lo que es River y tiene un plantel súper competitivo«, manifestó. También resaltó que aceptó hacerse cargo en un contexto complejo, sin exigir condiciones especiales.

Aunque evitó alimentar versiones sobre posibles sucesores, entre los que aparecen nombres como Ramón Díaz, Eduardo Domínguez y Gabriel Milito, dejó en claro que la evaluación se realizará una vez finalizado el campeonato. «Al final de la temporada evaluaremos si es Leo o si es otro«, sostuvo.
Más allá de las estadísticas que respaldan parcialmente el ciclo de Ponzio, Di Carlo insistió en que la prioridad inmediata está puesta en la competencia que le queda al equipo. «La convicción en este momento es acompañarnos con el plantel y cuerpo técnico para afrontar este campeonato, que hay que ganarlo. Los jugadores saben la exigencia que tienen y luego lo vamos a evaluar«, sentenció.
Di Carlo apuntó contra la AFA: «La mayoría de los presidentes están en contra»
Por último, el titular de River se refirió a la relación de los clubes con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y dejó una de las declaraciones más fuertes de la entrevista. «La mayoría de los presidentes están en contra pero nadie lo dice. No se expresan porque ven que le hacen esto a River y es ejemplificador. Si le hacen esto a River, de ahí para abajo los pueden destrozar«, disparó.
En ese sentido, consideró que determinadas decisiones buscan disciplinar a los dirigentes y cuestionó la influencia que, a su entender, tiene la conducción de la AFA sobre el desarrollo de las competencias. «Es aleccionar desde una cosa que está mal para disciplinar dirigentes«, manifestó.
Y concluyó: «Esto ofende el trabajo de los dirigentes y de los jugadores profesionales, que se rompieron el alma para estar donde están y deben sentir que hay un señor jugando con un celular para ver cómo definen las cosas. Es un poco lo que vemos todos y Dios quiera que encuentren un límite. Seguiremos planteando nuestra posición«.




