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Internacionales

Brasil profundiza su crisis fiscal bajo Lula: el déficit vuelve a dispararse y llega al 10% del PBI

La presión también llegó a los mercados financieros. El 26 de octubre, el ministro de Hacienda, Dario Durigan, anticipó que el Gobierno buscará un superávit primario efectivo mayor en 2027, en medio de las preocupaciones de los inversores por la situación fiscal y la perspectiva de reelección de Lula. La tensión obligó al Tesoro a cancelar subastas de deuda previstas y realizar recompras extraordinarias para estabilizar el mercado de bonos, según Reuters.

El modelo económico de Lula, bajo la lupa

El gráfico histórico muestra que Brasil ya atravesó episodios de fuerte deterioro fiscal, especialmente durante la pandemia de 2020, cuando el saldo llegó al -11,6% del PBI. Sin embargo, la trayectoria reciente vuelve a ser preocupante: el indicador pasó del -6,2% en 2024 al -8,1% en 2025 y al -9,9% en 2026, de acuerdo con los valores que aparecen en la imagen.

Es importante distinguir este indicador del resultado primario: la serie del gráfico refleja un resultado fiscal más amplio, que incluye el impacto de los intereses de la deuda, mientras que las cifras oficiales del déficit primario excluyen esos pagos. La comparación permite observar el deterioro del saldo general, aunque no debe confundirse con las metas presupuestarias específicas del Gobierno.

El balance es un llamado de atención para Brasil. La administración de Lula sigue sin despejar las dudas sobre la sostenibilidad de sus cuentas públicas, mientras los costos de la deuda y la presión del gasto condicionan el margen de maniobra del Estado. En un contexto de incertidumbre política y financiera, el desafío del Gobierno será demostrar que puede pasar de las promesas fiscales a resultados concretos.