Corea del Norte elevó la tensión con Japón y Corea del Sur tras un nuevo lanzamiento de un misil balístico hacia el mar
La nueva provocación ocurrió además en un contexto de creciente tensión por la frontera entre ambas Coreas. Esta semana, Seúl acusó a Pyongyang de haber colocado minas en la Zona Desmilitarizada que posteriormente explotaron cuando dos soldados surcoreanos realizaban una misión de reconocimiento. Ambos militares resultaron gravemente heridos.

Corea del Sur exigió una disculpa a Pyongyang, pero Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano, rechazó el pedido el viernes y cuestionó las acusaciones. La respuesta fue seguida pocas horas después por el lanzamiento del misil, lo que aumentó las sospechas sobre una posible relación entre ambos acontecimientos.
Las acciones de Corea del Norte vuelven a poner de manifiesto el carácter desafiante de su política militar. El régimen ha incrementado su retórica contra Corea del Sur, abandonando su anterior objetivo oficial de avanzar hacia la reunificación de la península y describiendo ahora al país vecino como su »principal enemigo».




