El canciller de Israel prohibió la entrada al líder del Partido Verde británico tras acusar al sionismo de ser «racista»
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel calificó la resolución de antisemita y sostuvo que niega el derecho del pueblo judío a la autodeterminación. En su comunicado, afirmó que la postura de los Verdes pretende la eliminación del Estado de Israel y describió la prohibición de entrada contra Polanski como un «primer paso» para mantener la soberanía del Estado de Israel, sin detallar públicamente qué otras medidas podría adoptar. El presidente israelí, Isaac Herzog, también criticó la decisión del partido.

La controversia abrió un nuevo frente de tensión entre Israel y una de las principales fuerzas políticas de la izquierda británica que prefiere apoyar al terrorismo islámico.
El episodio también reavivó el debate en el Reino Unido sobre los límites del antisemitismo, así como sobre el derecho de los partidos a definir sus posiciones respecto al conflicto entre Israel y Hamas. La resolución fue adoptada como política oficial de los Verdes, aunque su aplicación y sus posibles consecuencias legales siguen siendo objeto de discusión.




