El dictador Lula da Silva pidió bajar la candidatura de Flávio Bolsonaro a días del balotaje

Tras ello, Meta notificó en un documento revelado por Poder360 que acató las resoluciones judiciales asegurando que “los contenidos relativos a ambas candidaturas son tratados de forma igualitaria”, limitando la pauta exclusivamente a partidos y candidatos registrados. Si bien el consejo asesor de contenido en Londres observó “fallos recurrentes”, la compañía justificó la caída circunstancial de anuncios a errores de “problemas técnicos” no intencionados.
En un intento desesperado por debilitar a la derecha, Lula da Silva propuso levantar sus secretos bancarios y telefónicos a condición de que su rival haga lo propio, aludiendo a investigaciones policiales sobre el financiamiento de un filme acerca del expresidente Jair Bolsonaro. Como réplica, Flávio Bolsonaro recordó las graves sospechas de tráfico de influencias sobre Lulinha, hijo del presidente, remarcando que sus cuentas personales se encuentran íntegramente declaradas ante el fisco.
Asimismo, la izquierda movilizó a sus bases bajo las consignas “Bolsonaro nunca más” y “Por la democracia”, recurriendo a medidas populistas como el adelantamiento de subsidios del programa Bolsa Familia para 50 millones de personas y la sanción de una reforma constitucional que otorga dos días de descanso laboral para intentar revertir el inminente triunfo conservador.




