El dictador Lula Da Silva prometió transporte gratuito a días de las elecciones
Sin embargo, el escenario político dio un vuelco definitivo entre el 5 y el 8 de octubre, cuando Flávio Bolsonaro amarró el respaldo formal de cinco fuerzas de centroderecha y derecha: la alianza União Progressista —compuesta por União Brasil y Progressistas (PP)—, Republicanos, Podemos y Novo, partido liderado por el exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema. A esta sólida coalición se sumó el apoyo explícito del exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado (quien obtuvo un 2,18% en primera vuelta), mientras que el Partido Social Democrático (PSD) optó por la neutralidad.

Esta amplia convergencia opositora revirtió drásticamente el panorama de agosto, cuando la consultora Datafolha ubicaba a 10 días de la votación a Lula da Silva al frente con un 40% frente al 36% de Flávio Bolsonaro. De cara al nuevo período legislativo que inicia el 1 de febrero de 2027, la coalición conservadora asegurará una mayoría absoluta aplastante: controlará 286 diputados (55,8% de la Cámara de Diputados, sobre un total de 513 escaños) y 50 de los 81 senadores en el Senado.
Dentro de esta estructura, el Partido Liberal (PL) se erige como la primera fuerza parlamentaria con 121 diputados y 28 senadores. Esta fuerza legislativa será la llave para concretar la promesa de amnistía en favor del expresidente Jair Bolsonaro, sobre quien pesa una condena a 27 años y tres meses de prisión dictada por el Supremo Tribunal Federal (STF) el 11 de septiembre de 2025 y ratificada de forma firme el 25 de noviembre de 2025.




