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Internacionales

El régimen cubano pierde el apoyo de países occidentales en la votación de la ONU

Donald Trump
Donald Trump

El representante de Estados Unidos, Mike Waltz, desbarató en el recinto la narrativa del régimen al sostener que el sufrimiento de la población y la severa crisis energética de la isla se deben al fracaso del propio modelo estatista y no a las medidas norteamericanas vigentes desde 1960.

En una declaración contundente que resonó en el plenario, Mike Waltz sentenció:«No hay bloqueo». Para destruir el argumento victimista de La Habana, Mike Waltz ofreció precisiones numéricas del intercambio comercial, revelando que Estados Unidos exportó a Cuba más de 876 millones de dólares en un periodo de ocho meses durante 2026, complementado por un continuo flujo de bienes provenientes de Canadá, España, México, China, Rusia, la Unión Europea y las propias agencias de la ONU.

El diplomático estadounidense remarcó que la riqueza del país no ha desaparecido, sino que «simplemente cambió de manos» hacia las cúpulas gobernantes y el monopolio militar cubano. Asimismo, exhortó a las naciones presentes a rechazar la moción del régimen, calificando el voto en contra como: «Lo único que está entre el régimen cleptocrático comunista y otra victoria propagandística en desmedro del pueblo cubano».

Bruno Rodríguez Parrilla
Bruno Rodríguez Parrilla

El canciller del régimen comunista, Bruno Rodríguez Parrilla, procuró eludir la responsabilidad de la dictadura acusando a Estados Unidos de sostener una plutocracia y apelando a los preceptos de la Carta de las Naciones Unidas, la igualdad soberana de los Estados, la no intervención en asuntos internos y la impugnación de normativas con alcance extraterritorial como la Ley Helms-Burton de 1996.

Durante su discurso, Bruno Rodríguez Parrilla exhibió una pantalla con estimaciones que cifraban supuestas pérdidas por 22,9 millones de dólares acumuladas tan solo durante el transcurso del debate. El funcionario culpó al embargo económico de haber duplicado la tasa de mortalidad infantil, cancelar intervenciones quirúrgicas e impedir el comercio de fármacos para el cáncer, el Alzheimer y la demencia senil, concluyendo con la siguiente cita: «Lo que Cuba reclama es que la dejen en paz (…) Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí».

A pesar de los intentos cubanos por denunciar el endurecimiento de las políticas estadounidenses desde 2017 tras las flexibilizaciones de 2015 y 2016, la resolución —que encomendó al Secretario General de la ONU un informe de seguimiento sobre la materia— confirmó que el relato comunista se desmorona frente al firme avance geopolítico de los valores de occidente promovidos por el liderazgo de Javier Milei.