El voto a Bolsonaro creció frente a 2022 y deja atrás a Lula en el recuento de votos de Brasil
El despliegue operativo contó con 500.000 urnas electrónicas distribuidas en 92.000 lugares de votación a lo largo de 5.570 municipios, habiendo habilitado además a casi 919.000 brasileños en el exterior (32% más que en 2022). En este proceso, Flávio Bolsonaro —quien asumió la candidatura de la derecha tras la proscripción de su padre Jair Bolsonaro— fue el primer postulante en votar, apenas 20 minutos después de la apertura de mesas a las 08:00 horas.
Vestido con camisa amarilla y el adhesivo del número 22, acudió a la escuela municipal Barão Homem de Mello en Vila Isabel, Río de Janeiro, junto a su esposa Fernanda Bolsonaro. Tras sufragar, declaró enfáticamente ante los medios: “Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era del atraso” y añadió: “Quiero que Brasil elija a su presidente hoy”.

El rechazo social al socialismo también se reconfirmó en las elecciones a gobernadores de unidades federativas clave. En el estado de Río de Janeiro (con casi 13 millones de electores), el bolsonarista Douglas Ruas se alzó con la gobernación al cosechar el 50% de los votos válidos. Por su parte, en el estado de San Pablo (São Paulo) —el principal colegio electoral del país con más de 34 millones de votantes—, la derecha selló un triunfo histórico.
El gobernador Tarcísio de Freitas, exministro de Infraestructura de Jair Bolsonaro, arrasó al alcanzar un 64,33% (6.853.195 votos) con el 47% de las mesas escrutadas, aplastando al ministro de Economía de Lula, Fernando Haddad, quien quedó estancado en el 34,78% (3.705.411 votos). Al llegar al 67% de secciones escrutadas, Tarcísio de Freitas consolidó un 63,53% de los sufragios, manteniendo casi 30 puntos de ventaja sobre el excandidato presidencial del PT, lo que llevó al instituto Datafolha a dar por sentenciada la reelección y confirmar el predominio conservador en el motor económico de Brasil.




