Estados Unidos reforzó la presión energética sobre GAESA y apuntó a las redes que financian al aparato militar cubano
La presión sobre GAESA se suma a las sanciones financieras impuestas por la administración de Donald Trump contra el conglomerado militar y otras compañías estatales de la dictadura de Díaz-Canel. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) mantiene restricciones sobre GAESA y sus entidades vinculadas, que también pueden alcanzar a empresas extranjeras que realicen determinadas operaciones con ellas.

Uno de los factores que más afectó al régimen cubano fue la pérdida del suministro venezolano subsidiado tras la captura de Nicolás Maduro, el 3 de enero de 2026. Según estimaciones incluidas en el documento, GAESA habría obtenido importantes ingresos mediante la reventa de parte del petróleo recibido desde Venezuela en mercados asiáticos.
El endurecimiento de los controles plantea un dilema para Washington: evitar que el combustible fortalezca las estructuras militares cubanas sin profundizar la escasez que afecta a la población. La disputa energética se ha convertido así en uno de los principales instrumentos de presión económica sobre el Gobierno de La Habana.




