Flávio Bolsonaro habló sobre su salida de Brasil: “Cómo llegué aquí, me lo llevaré a la tumba”
En el análisis del trasfondo político y legal, Flávio Bolsonaro fundamentó su partida al señalar que su mandato parlamentario concluye a comienzos de 2027, fecha en la que perderá su inmunidad y quedará a merced de los tribunales adictos a Lula. “Ya sé que el desenlace final será mi prisión”, advirtió con indignación, al reiterar que el resultado de la elección fue “matemáticamente imposible” y sentenciar: “Perdí contra el sistema”.
El dirigente conservador cuestionó severamente la anómala extensión de dos horas en la votación dictada por el STF, la cual impactó sobre 34.000 votos en una contienda con 4,4 millones de sufragios de diferencia. Tras ponderar la neutralidad del presidente Donald Trump al manifestar que “no tomó partido, que es lo correcto”, Flávio Bolsonaro reafirmó que su exilio es temporal y lanzó un desafiante aviso a la dictadura lulista: “Si hay nuevas elecciones, obviamente volveré a ser candidato”.

La ofensiva política del conservadurismo se enriqueció este jueves 5 de noviembre de 2026, cuando Flávio Bolsonaro hizo su imponente reaparición pública presencial en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), llevada a cabo en la residencia privada de Donald Trump en Mar-a-Lago, ubicada en Palm Beach, Florida. Presentado en el escenario principal entre aclamaciones por el presidente de la CPAC, Matt Schlapp, el senador brasileño estuvo acompañado por su hermano Eduardo Bolsonaro y compartió panel con el actor estadounidense Jim Caviezel —quien encarnará a Jair Bolsonaro en la película biográfica Dark Horse—.
En un vibrante mensaje pronunciado ante los principales líderes, donantes y activistas del movimiento conservador mundial, Flávio Bolsonaro ratificó su liderazgo continental declarando con vehemencia: “Y desde aquí, desde Estados Unidos, seguiré luchando con todas mis fuerzas por mi país”. Con profunda convicción cívica y espiritual, el dirigente de la derecha concluyó señalando que “todo estaba bajo el control de Dios” y prometió que “las puertas que Dios abre nadie puede cerrarlas”, dejando en claro que la marea de libertad iniciada por el bolsonarismo derrotará definitivamente al socialismo en Brasil.




