Conversaciones con Murray Rothbard: ¿Por qué tiene que gobernarme la mayoría?

—Pero alguna regla necesitamos para convivir. ¿No es la mayoría preferible a que mande una minoría?
—Puede ser un procedimiento para seleccionar gobernantes. Mi objeción es diferente: ningún procedimiento electoral transforma por sí mismo una violación de derechos en un acto voluntario. El número de personas que aprueba una acción no cambia su naturaleza.
—Entonces, ¿hasta dónde llevaría usted el derecho de secesión?
—Si tomamos seriamente el principio, debemos permitir unidades políticas cada vez menores. El razonamiento termina necesariamente en el autogobierno individual.
—Eso prácticamente acabaría con el estado.
—Precisamente. Ésa es la consecuencia que la teoría democrática evita cuando acepta la autodeterminación de los pueblos, pero decide detenerla arbitrariamente en determinadas fronteras.
—¿Cuál sería entonces la pregunta correcta después de una elección?
—No solamente quién obtuvo más votos, sino algo anterior: ¿por qué quienes ganaron adquieren el derecho de gobernar a quienes no quieren ser gobernados por ellos?
—Muchas gracias, profesor. La seguimos la semana que viene.




