Esteban Paulon defendió al Islam y sus lapidaciones de homosexuales
La contradicción resulta particularmente llamativa. Según Human Dignity Trust, actualmente existen 12 países donde la pena de muerte se aplica o constituye una posibilidad legal para relaciones homosexuales consensuadas. La organización especializada señala además que una fuente importante de estas legislaciones son interpretaciones estrictas de la sharía utilizadas en diferentes países de mayoría musulmana.
Uno de los casos más extremos es Brunei, cuyo Código Penal de la Sharía contempla para determinadas relaciones sexuales entre hombres la muerte por lapidación. Aunque existe una moratoria sobre la aplicación de la pena capital, la disposición continúa formalmente vigente.

En Irán, por su parte, las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo permanecen criminalizadas y pueden recibir castigos que van desde azotes hasta la pena de muerte. Human Rights Watch confirmó que ese marco legal continuaba vigente durante 2026.
Paulón, sin embargo, centró su mensaje exclusivamente en denunciar una supuesta estigmatización promovida desde el Gobierno. «Los derechos humanos son universales«, sostuvo el socialista, quien reclamó «más igualdad, más democracia y más derechos» para quienes apedran homosexuales o asesinan mujeres por mostrar su piel o cabello.




