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Politica

Los terroristas de izquierda junto a los inmigrantes destruyeron Francia en las supuestas «protestas estudiantiles»

Destrozos de la izquierda en Francia
Destrozos de la izquierda en Francia

En su discurso, Elwan promocionó abiertamente al partido de izquierda radical La Francia Insumisa, calificando a su líder, Jean-Luc Mélenchon, como «el hombre que iba a salvar a Francia y a los jóvenes». El trasfondo de este montaje impostado quedó al descubierto el 6 de octubre de 2026, cuando en un acto público Jean-Luc Mélenchon convocó al joven y lo abrazó, mientras Elwan le dio un beso en la mejilla. Desde entonces, el joven fue posicionado en la televisión haciendo malabares para encubrir la violencia destructiva.

Sin embargo, detrás de este pretendido movimiento espontáneo se oculta una conspiración política deliberada. Según reveló Kalina Ann, el partido La Francia Insumisa fue acusado formalmente por el gobierno francés y por el servicio de inteligencia de haber fogoneado e instrumentalizado las protestas con fines electorales de cara al 2027.

El análisis de Kalina Ann para La Derecha Diario pone especial énfasis en el componente separatista e islámico de los disturbios, camuflado por la izquierda. Uno de los actores centrales del conflicto fue Bali Bagayoko, alcalde musulmán de Saint-Denis —un suburbio del norte de París caracterizado por una alta proporción de población de origen migrante— y reconocido militante de La Francia Insumisa.

Destrozos de la izquierda en Francia
Destrozos de la izquierda en Francia

Bali Bagayoko impulsó activamente las protestas desde su inicio. El 29 de septiembre de 2026, posicionado frente a un liceo bloqueado, el alcalde musulmán declaró abiertamente que «la violencia en un momento dado podía ser legítima». Como denunció Kalina Ann, se trató de un representante institucional llamando públicamente a cometer delitos, desmontando la falacia de la izquierda que asegura que ni un solo musulmán delinquió en Francia.

El punto culminante del terror callejero se alcanzó el 17 de octubre de 2026, cuando las autoridades oficiales reportaron la presencia de más de medio millón de participantes (500.000) extendiendo el desastre a más de 20 ciudades francesas. Las turbas de supuestos «ingenieros y arquitectos en formación» o «ingenieros civiles» dejaron un saldo devastador de más de 1.000 comercios saqueados.

La mentira del reclamo por pobreza o vulnerabilidad extrema quedó al descubierto al constatar que el botín robado se redujo principalmente a alcohol y trofeos de CS2. Ante esta ironía, Kalina Ann sentenció de forma contundente: «Perdón por mi opinión de extrema a ultraderecha, pero me parece que saquear comercios no va a reconstruir Gaza».

El símbolo omnipresente en el vandalismo fue la bandera palestina, la cual —según señala el informe exclusivo— se terminó de consolidar como la insignia de la invasión islámica que se cierne sobre Occidente. Bajo este estandarte, el patrimonio histórico y religioso de Francia fue impunemente destruido y vandalizado.