Capilla San Jorge: la joya escondida del Camino de la Fe neuquino

Villa Lago Meliquina: naturaleza y aventura para completar el recorrido
La visita a la Capilla San Jorge también puede servir como punto de partida para conocer Villa Lago Meliquina y sus alrededores, una zona que combina tranquilidad, actividades al aire libre y algunos de los escenarios más atractivos de la cordillera.
El lago es uno de los grandes protagonistas. Sus aguas cristalinas y sus costas de arena y piedra ofrecen espacios para descansar y disfrutar del paisaje. Durante las condiciones adecuadas, también es posible practicar actividades como kayak, stand up paddle, kitesurf y windsurf.
Entre los puntos de interés se encuentran La Puntilla y el Mirador Cuatro Encantos, desde donde se pueden contemplar vistas panorámicas del lago, la villa y las montañas que rodean la región.
Quienes continúen por la Ruta Provincial 63 hacia Paso Córdoba encontrarán bosques, formaciones rocosas y diferentes puntos panorámicos que permiten apreciar la diversidad del paisaje patagónico.
La zona también ofrece otros atractivos naturales, como los pozones y rápidos del río Caleufú y el lago Filo Hua Hum. El senderismo, el mountain bike y la pesca deportiva durante la temporada habilitada completan las alternativas para quienes buscan combinar descanso y aventura.
Una joya escondida para descubrir Neuquén de otra manera
La Capilla San Jorge demuestra que algunos de los atractivos más particulares de Neuquén no necesitan grandes dimensiones ni una ubicación privilegiada para convertirse en lugares memorables.
Su arquitectura de inspiración europea, la historia del príncipe que impulsó su construcción y el bosque patagónico que la rodea conforman una combinación singular. En Meliquina, el patrimonio religioso convive con lagos, montañas y caminos que invitan a explorar la provincia a otro ritmo.
Para quienes recorren el Camino de la Fe neuquino, el pequeño templo representa una oportunidad de descubrir una historia diferente y acercarse a una parte menos conocida de la identidad regional.
Entre los más de 800 kilómetros de este itinerario, la Capilla San Jorge sobresale como una joya escondida de la Patagonia: un rincón donde la fe, la arquitectura europea y la naturaleza se encuentran en medio del bosque.




