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Sociedad

Fue a probar un auto eléctrico, perdió el control y atravesó la vidriera de la concesionaria

Las imágenes del momento captaron la reacción inmediata de los trabajadores, que no podían ocultar su estupor al ver cómo el auto se precipitaba hacia el exterior a través del cristal. El impacto contra la vidriera dejó en evidencia la fuerza con la que el vehículo se desplazó en pocos segundos.

Una maniobra que terminó fuera de control

Todo comenzó de manera rutinaria. El interesado se presentó en el local, mostró interés por los autos eléctricos y pidió realizar una prueba. Lo que debía ser una demostración controlada se transformó de golpe en un accidente que involucró tanto al interior del comercio como al espacio público inmediato.

El auto no solo rompió la fachada de vidrio, sino que recorrió la distancia necesaria para salir a la vereda. Allí el árbol cumplió un rol decisivo: al interceptar la trayectoria, impidió que el vehículo siguiera avanzando y pudiera afectar a peatones o a otros elementos del entorno.

El episodio, registrado en video, muestra con claridad la secuencia completa: la pérdida de control, el choque contra la vidriera y el final del recorrido contra el tronco. La presencia de ese árbol en la vereda resultó, en este caso, un factor que limitó los daños potenciales.

Aunque no se difundieron detalles adicionales sobre la identidad del conductor ni sobre el modelo exacto del auto, el hecho quedó documentado como un caso inusual de un test drive que terminó con daños materiales importantes y una situación de riesgo evitada de manera fortuita. El árbol como freno natural fue, en definitiva, el elemento que impidió un desenlace más serio.