Hallan un dinosaurio de 210 millones de años que revela un ecosistema perdido en África
Zimbabwe se encontraba entonces más al norte y más cerca del ecuador que el actual territorio sudafricano. Los científicos sospechan que las diferencias climáticas de aquella época fueron el factor clave que separó las poblaciones y permitió la aparición de especies propias. El clima, se sabe, influye con fuerza en la distribución de los animales vivos y, al parecer, también lo hacía en el Triásico.

Las expediciones de 2017 y 2018, lideradas por especialistas de Sudáfrica, Zimbabwe y el Reino Unido, utilizaron una casa flotante como base móvil para explorar las orillas del lago Kariba. Desde entonces trabajan en la limpieza y el estudio del material. Planean nuevas campañas para obtener más fósiles y datos precisos sobre la edad y el ambiente de esas rocas, de modo de compararlas con mayor exactitud con otros sitios del sur de África.
El continente africano concentra hasta el 25 por ciento de las especies animales y vegetales del planeta, en parte gracias a raíces evolutivas muy profundas. Zimbabwe, con hallazgos de dinosaurios reportados desde 1916, está ganando un lugar cada vez más relevante en el relato de los primeros pasos de estos animales. Musango matusadonaensis no solo suma una especie nueva: abre una ventana a un mundo perdido que desafía las ideas previas sobre cómo se distribuyeron y diversificaron los dinosaurios en el sur de África.




