Hallazgo de 1,9 millones de años reescribe la llegada de humanos al Valle del Jordán

Herramientas distintas y migraciones simultáneas
‘Ubeidiya es conocido desde hace décadas por conservar evidencias tempranas de la tradición Achelense, caracterizada por grandes herramientas talladas por ambas caras, como los bifaces. También alberga una rica colección de fósiles de animales de origen africano y asiático, varios de ellos ya extinguidos.
La coincidencia de edad con Dmanisi sugiere que distintas poblaciones humanas se expandieron hacia diferentes regiones casi al mismo tiempo. En uno de los sitios aparece la tecnología Olduvayense, de herramientas más simples, y en el otro la Achelense, más elaborada. Esto indica que no hubo una sola oleada tecnológica, sino que distintos grupos con tradiciones de talla diferentes salieron de África en períodos superpuestos.
Los investigadores también debieron resolver una aparente contradicción. Algunas mediciones de isótopos cosmogénicos daban edades cercanas a los tres millones de años, mucho más antiguas que el resto de las evidencias. El análisis mostró que los sedimentos habían sufrido un historial complejo de depositación, enterramiento, exposición y transporte dentro del rift del Mar Muerto.
Parte del material ya había estado enterrado mucho antes de ser movilizado y depositado nuevamente en la orilla del antiguo lago de ‘Ubeidiya. Como explicaron los autores, “la historia de exposición-enterramiento que emerge del modelo implica el reciclaje de sedimentos previamente depositados y enterrados en el valle del rift… y luego redepositados a lo largo de la paleocosta del lago de ‘Ubeidiya”.
Al tener en cuenta ese reciclaje, las mediciones se volvieron coherentes y reforzaron la nueva edad del sitio. El resultado consolida a ‘Ubeidiya como uno de los centros más antiguos de actividad humana fuera de África y demuestra que la expansión hacia nuevos territorios ya estaba en marcha hace 1,9 millones de años.




