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Sociedad

Huellas en el barro revelan que mujeres y chicos también armaban el Ejército de Terracota

Xiaoxi Li, del Museo del Sitio del Mausoleo del Emperador Qin Shihuang, resumió el impacto del estudio: “Estos hallazgos cuestionan la idea de larga data de que la producción del Ejército de Terracota se basó exclusivamente en mano de obra masculina adulta”. La frase pone el acento en un punto clave: la evidencia material obliga a revisar hipótesis que se sostenían más por costumbre que por datos.

Huellas en el barro revelan que mujeres y chicos también armaban el Ejército de Terracota

La técnica de análisis no es perfecta. Las distancias entre crestas dan pistas probabilísticas, no certezas absolutas. Aun así, el volumen de huellas y la coherencia de los resultados permiten hablar de una participación mixta en el proceso de fabricación. Hombres, mujeres y chicos dejaron sus marcas mientras modelaban, unían piezas o daban los últimos toques de decoración.

Ese detalle cotidiano —una mano que aprieta el barro, otra que ajusta un clavo— acerca a las personas reales que trabajaron en el taller. Ya no se trata solo de un ejército de barro al servicio de un emperador, sino de un colectivo de artesanos de distintas edades y géneros que colaboraron en una empresa monumental.