La comunidad judía de Francia teme nuevos ataques en medio de la ola de violencia de la extrema izquierda

El titular del CRIF cuestionó las afirmaciones difundidas en Israel y en redes sociales judías según las cuales los manifestantes estarían atacando sistemáticamente comercios por pertenecer a propietarios judíos. Aunque reconoció que algunos negocios cuyos dueños son judíos sufrieron ataques, advirtió que ese dato no demuestra por sí mismo que hayan sido elegidos por motivos antisemitas.
También se refirió al saqueo de una sinagoga en el distrito 19 de París durante la noche del sábado. Según su evaluación, no había indicios suficientes para concluir que se tratara de un ataque antisemita y el episodio parecía corresponder a un robo.
El Servicio de Protección de la Comunidad Judía (SPCJ), organismo encargado de la seguridad de las instituciones judías francesas, también comunicó que no disponía de pruebas de que los comercios afectados hubieran sido atacados específicamente por la identidad religiosa de sus propietarios.
Sin embargo, esa falta de evidencia no elimina el riesgo de futuros ataques motivados por el antisemitismo.
Una alerta que sigue vigente
Los dirigentes de la comunidad judía francesa enfrentan así un doble desafío: evitar conclusiones precipitadas sobre los motivos de cada incidente y, al mismo tiempo, garantizar la protección de sus instituciones y miembros.
Ejnes fue explícito al advertir que no hay motivos para bajar la guardia. “No podemos quedarnos tranquilos pensando que las cosas saldrán bien. Tenemos que ser realistas. Tenemos que elevar el nivel de defensa de la comunidad judía, que es lo que estamos haciendo”, sostuvo.
La evolución de los disturbios y la respuesta de las autoridades durante los próximos días serán determinantes para evaluar si las restricciones logran contener la violencia. Mientras tanto, el CRIF mantiene la alerta y reclama una respuesta estatal que garantice la seguridad sin atribuir automáticamente motivaciones antisemitas a todos los hechos registrados.




