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Sociedad

Nuevas pruebas apuntan a sacrificios humanos junto a las tumbas de los primeros faraones

El estudio se publicó en la revista Frontiers in Environmental Archaeology y aporta una lectura más precisa de restos que durante décadas permanecieron sin reexaminar. Las lesiones documentadas en los cráneos permiten descartar, al menos en estos casos, una muerte natural coincidente y apuntan a una intervención deliberada.

Poder, ritual y violencia en los orígenes del Estado

La evidencia no resuelve todas las interrogantes sobre la capital política de esos primeros reyes, cuyo asiento de poder sigue siendo objeto de debate. Sí confirma que el entorno inmediato del faraón podía incluir la muerte ritual de quienes lo rodeaban.

Los restos analizados corresponden a personas que, según la interpretación tradicional, formaban parte del personal doméstico y administrativo del rey. Su sacrificio, si se confirma en una escala más amplia, ilustra cómo el control sobre la vida y la muerte se ejerció de forma pública y ritualizada desde los inicios de la monarquía egipcia.

La combinación de excavaciones antiguas y análisis forenses contemporáneos permite recuperar información que Petrie no pudo detectar con los métodos de su época. Los fracturas y las heridas cortantes hablan de una violencia específica, dirigida y probablemente ejecutada en el marco del ritual funerario real.

Así, las modestas sepulturas que rodean las tumbas reales de Abydos dejan de ser simples anexos y se convierten en testimonio de una práctica que vinculaba el servicio terrenal con una continuidad forzada en el más allá, bajo el dominio absoluto del faraón.