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Sociedad

Un fósil de simio de 18 millones de años en Egipto pone en duda el origen africano oriental de los grandes simios

El análisis filogenético con métodos bayesianos, que combinan datos anatómicos, genéticos y edades geológicas, ubicó a Masripithecus más cerca de los simios vivos que cualquier otra especie conocida del Mioceno temprano de África oriental.

Un posible centro de diversificación

Análisis adicionales de distribución de animales fósiles apuntan al norte de África y al Medio Oriente como el hogar más probable del ancestro común de todos los simios actuales. Ese ancestro habría vivido entre hace unos 23 y 16 millones de años, una etapa de intensa diversificación de linajes de primates y de cambios ambientales profundos.

La geografía de la época refuerza esta idea. El movimiento de las placas africana y arábiga hacia el norte, sumado a las variaciones del nivel del mar, facilitó en ciertos momentos el intercambio de fauna entre África y Eurasia. La región ocupaba entonces una posición estratégica para la dispersión y evolución de mamíferos, incluidos los simios.

El paleontólogo Erik Seiffert, de la Universidad del Sur de California y coautor del trabajo, reconoció el cambio de perspectiva: “Durante toda mi carrera consideré probable que el ancestro común de todos los simios vivos hubiera vivido en o alrededor de África oriental. Pero este nuevo descubrimiento y nuestros análisis desafían con fuerza esa idea”.

Los investigadores no afirman que Masripithecus sea un ancestro directo de los humanos ni necesariamente de los simios actuales. Su posición en el árbol evolutivo aporta evidencia sobre el origen geográfico del linaje más amplio. El fósil egipcio recuerda que ideas fundamentales sobre nuestro pasado remoto pueden modificarse cuando se investigan zonas que hasta ahora habían recibido menos atención.