Avigdor Líberman rechazó una alianza con los partidos árabes y complicó el intento de desplazar a Netanyahu
La Knéset, el Parlamento israelí, está integrada por 120 diputados y necesita al menos 61 votos para respaldar la formación de un Gobierno.
La negativa de Líberman se suma a las reservas expresadas por otros dirigentes opositores respecto de una alianza formal con los partidos árabes. Dentro del bloque contrario a Netanyahu, Los Demócratas fueron una de las fuerzas que mostraron mayor disposición a negociar con esos representantes.

El escenario también abre la posibilidad de un Gobierno minoritario que reciba apoyo parlamentario externo, aunque esa alternativa enfrenta resistencias políticas. Las negociaciones podrían prolongarse durante las próximas semanas y una nueva convocatoria electoral no está descartada si los partidos no alcanzan un acuerdo.
Mientras tanto, Netanyahu continúa al frente del Ejecutivo hasta que se resuelva la formación del próximo Gobierno. El resultado electoral debilitó su posición parlamentaria, pero las divisiones entre sus adversarios dificultan que la oposición transforme esa pérdida de mayoría en un cambio de poder.




