Estudiantes comunistas convocaron una «marcha contra Bolsonaro» a pesar de que ya «ganó» Lula
El dirigente también planteó la posibilidad de que Brasil realice nuevos comicios antes de 2030 y denunció que su salida del país respondió a la persecución política y judicial.

En particular, acusó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, gran aliado de Lula, de impulsar medidas arbitrarias para intimidarlo, luego de que se ordenara retener sus pasaportes tan solo horas despues del balotaje.
«Me fui de Brasil, pero no abandoné al pueblo brasileño«, afirmó. Además, aseguró que la disputa política continúa: «No acabó el juego, vamos a continuar luchando«. También anticipó que utilizará sus redes sociales para mantener su actividad como referente opositor.
Finalmente, Flávio Bolsonaro señaló que el Congreso será central para reorganizar a la oposición dentro de Brasil y ponerle un freno al régimen socialista. Entre sus prioridades mencionó la elección de Rogério Marinho para presidir el Senado y confirmó que mantiene sus aspiraciones de volver a competir por la Presidencia en el futuro.




