Crisis en el régimen: China cerró 670 bancos en un año para contener los riesgos de liquidez
La intervención alcanzó incluso a entidades urbanas. En julio, las autoridades de Wuhan tomaron el control de Z-Bank, un banco con dificultades financieras que posteriormente fue absorbido por Hankou Bank. La operación constituyó una de las principales intervenciones sobre una entidad regional desde el caso de Baoshang Bank en 2019.

La presión financiera también alcanza a los grandes bancos estatales. En septiembre, Beijing anunció planes para recaudar unos 54.000 millones de dólares destinados a reforzar el capital de compañías de seguros y grandes entidades financieras, después de que el año anterior se inyectaran casi 70.000 millones de dólares en otros cuatro bancos estatales.
La reestructuración bancaria se desarrolla mientras China intenta sostener su crecimiento en un contexto marcado por la crisis inmobiliaria, el menor dinamismo del crédito y una demanda interna debilitada.




