Saltar al contenido
Internacionales

Trump cierra su campaña con un histórico acto frente al Monumento a Lincoln

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezará este lunes el último gran acto de su campaña para las elecciones de medio término con un discurso frente al Monumento a Lincoln, en Washington. El mandatario aprovechará el escenario histórico para reivindicar los resultados de su administración, defender la agenda republicana y convocar a los estadounidenses a respaldar a su partido en unos comicios que definirán el control del Congreso.

La presentación tendrá lugar en el estanque reflectante del monumento y será el cierre de una intensa recorrida electoral que incluyó más de 25 actos en distintos estados durante las últimas semanas. Trump realizó sus últimas paradas presenciales el domingo en Iowa y Kansas, donde pidió a los votantes que acompañen a los candidatos republicanos y respalden el rumbo de su segundo mandato.

Según adelantó un funcionario de la Casa Blanca, el discurso estará centrado en las políticas impulsadas por Trump y los legisladores republicanos desde el comienzo de su nueva administración, además de los proyectos de renovación que el presidente promueve para la capital estadounidense.

Trump elige un escenario histórico para su último mensaje electoral

La decisión de cerrar la campaña en Washington, en lugar de realizar otra recorrida por estados competitivos, convirtió al Monumento a Lincoln en el centro de la jornada electoral republicana.

El mandatario anticipó su intención de realizar el acto cuando llegó a Iowa. Consultado sobre su presencia en el estanque reflectante, afirmó que quería mostrar “lo hermoso que es” y dejó entrever que la actividad tendría lugar el lunes. Horas después, la Casa Blanca confirmó oficialmente el evento.

Trump elige un escenario histórico para su último mensaje electoral
Trump elige un escenario histórico para su último mensaje electoral

El lugar también está vinculado con uno de los proyectos de renovación impulsados por Trump durante su segundo mandato. El presidente defendió personalmente las obras realizadas en el estanque y otras intervenciones en Washington, entre ellas la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca.

La remodelación del estanque, sin embargo, atravesó dificultades. El presupuesto terminó superando ampliamente la estimación inicial de 1,5 millones de dólares y los trabajos se extendieron más de lo previsto. Después de que aparecieran algas y comenzara a desprenderse parte del revestimiento azul, la estructura tuvo que ser vaciada nuevamente para realizar reparaciones.